Ante la actual situación de crisis y la restricción en la
movilidad en el marco de la pandemia por el Covid-19, desde Manifiesto Felino y
FdCats invitamos a la comunidad gatera, a la
administración y a la ciudadanía a extremar la prudencia, la cooperación y a
evitar malentendidos derivados de la restricción forzada de desplazamientos
como medida de lucha contra el Covid-19.
La comunidad gatera
quiere contribuir solidariamente al bien común y va a hacerlo a través de tres
primeras medidas:
- Va a seguir alimentando las colonias de gatos callejeros porque así lo permite el Real Decreto y lo aconseja la Salud Pública y lo rubrica el Director General de Bienestar Animal.
- Segundo va a reforzar la red de voluntariado para que las cuidadoras ancianas o limitadas por salud u otras circunstancias sean apoyadas y en algún caso suplidas temporalmente
- y en tercer lugar va a contribuir en lo necesario para que las labores de lucha contra el COVID-19 sean eficaces en términos de higiene y seguridad de humanos y felinos (eliminación, desinfección, protección, renovación de materiales y enseres vinculados a las colonias).
Entre las actividades consideradas de fuerza mayor y
necesidad recogidas por el
Real Decreto de
Alarma publicado el 15 de Marzo está la continuidad de una atención mínima
a las Colonias Felinas. Las Fuerzas de Seguridad del Estado tienen la potestad
de reclamar acreditaciones que justifiquen el desplazamiento motivado por un
cuidado suficiente de las colonias de gatos y ajustado a la excepcionalidad de
la situación. Desde la
Secretaria
General de Bienestar Animal del Gobierno de España se ha especificado
que
entre las “Acciones permitidas
durante el estado de alarma respecto a los animales domésticos (…) está la
alimentación de colonias felinas”. Reclamamos al Gobierno la posibilidad de
editar un salvoconducto que facilite la circulación de aquellas personas que de
manera habitual o subsidiaria se ocupen de las colonias. Un documento como el
editado por el
Ministerio
del Interior Italiano en el que el titular conoce
la Norma dictada por el Gobierno, conoce las
sanciones
imponibles en caso de incumplimiento y justifica el desplazamiento por un
motivo justificado a un agente de las fuerzas de seguridad.
Mucha gente no sabe de la importancia de mantener hidratadas
y alimentadas a las Colonias Felinas también en atención a la salud pública.
Cuidar de decenas, centenares o miles de gatos es una tarea cotidiana que se
suele realizar con la máxima discreción en condiciones normales. Seamos
tolerantes con los que no saben y hagámonos entender mientras llegan las acreditaciones
extra que algunos podríamos necesitar y merecemos.
Es importante
establecer alianzas no antagonismos. Es nuestra oportunidad para divulgar,
promocionar y hacer respetar nuestra labor. Se están creando herramientas
que pueden facilitar la superación de esta crisis.
Parte significativa de la comunidad gatera, compuesta
mayoritariamente por mujeres, está pasando por dificultades por tener edad
avanzada, por patologías subyacentes, por temor o por la limitación de
recursos. Las gateras por nuestro lado debemos montar grupos de WhatsApp y
Telegram para barrios, poblaciones y comarcas recogiendo qué necesidades hay
entre las gateras senior y las gateras delicadas de salud. No debemos olvidar
que también hay personas que solo tienen teléfono fijo y otras solo son
detectadas por las vecinas.
Es en estos momentos cuando sobresale lo que es
verdaderamente importante. Dado que se ha multiplicado el tiempo libre
estimulemos un voluntariado consciente, responsable y disponible para atender a
las gateras mayores y sus colonias. Se trata también de un deber de
reciprocidad con aquellas que dedican su tiempo y sus esfuerzos al cuidado de
las colonias, que es en definitiva el cuidado de la salud pública.
Los voluntarios Las personas voluntarias que entren que han
de entrar en contacto directo con la gente personas mayores o vulnerables lo
harán con la distancia perceptiva y siguiendo las normas de higiene extrema. Se
recomienda el uso de guantes desechables y si es necesario mascarilla, también
del lavado de manos. Se trata de prevenir el contagio de la persona en
cuestión.
Se les dejará el material (ya
sea comida u otros elementos) en la puerta o en un lugar seguro acordado. De la
manera menos invasiva posible debemos velar por que las personas mayores y las
personas enfermas estén bien. En caso necesario debemos sustituirlas
temporalmente en sus tareas, como parte de su recuperación y del mantenimiento
de la salud pública.
En último término y ante la posibilidad de que algunas
áreas y enseres de uso común de los gatos sean objeto de fumigación u otra
medida higiénica, las personas vinculadas a la protección felina son invitadas
a colaborar reforzando si cabe la escrupulosidad y en la limpieza.